Proyectos

Es divertido cuando consigues influir en los demás en una reunión y les haces cambiar el rumbo. Es divertido cuando ayudas a que los proyectos avancen.  Hoy me pasó cuando tratamos el tema de la base de datos para una aplicación que nos están comenzando a desarrollar unos consultores . Ellos quieren la base de datos completa desde el principio y tiene sentido. “Sólo con los datos reales seremos capaces de dar tiempos reales de respuesta”. Nadie le dio más importancia.  Pero para uno de los consultores si lo era.  Le dijeron que extraer la información llevaba tiempo, un presupuesto y había fechas prohibidas para hacerlo. En ese momento los jefes del proyecto, los “clientes” no estaban atentos y  no se dieron cuenta de que cuestiones como esta retrasan los proyectos (es la segunda vez que comienza el proyecto, habiendo fracasado las primera por los malos tiempos de respuesta de la aplicación). Y comprobé que más importante que el consultor te entienda es que tú entiendas al consultor _ hay veces incluso que su cara es un poema y los Project mánager no lo perciben o le quitan importancia. Dado lo “crítico” del tema en palabras de uno de los consultores pensé que el tema debía tratarse más e incluso escribirlo, pero se pasó de largo.  Aproveché un descanso para escribir a los Project mánager y a las personas clave en ese tema invitandoles a abrir una línea de correos y formar un equipo de trabajo para dar seguimiento.  De otra manera el tema quedaría en medio de la maraña de ideas que estábamos tratando. Y parece que funcionó porque dos de los consultores me confirmaron lo determinante de abordar el tema y me agradecieron las iniciativa.  Y es que una vez que firmas con un consultor ya es parte de tu equipo y así debes mirarle.Exigiendo pero sabiendo que si él fracasa también lo harás tú.

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